Ejercicios de calentamiento específicos en la montaña antes de empezar a esquiar
El calentamiento que realizas tanto en casa como en el gym es fundamental, pero hay un momento clave que muchos de los esquiadores suelen olvidar, por muy pro que sean o hagan mucha actividad física fuera de la montaña: el calentamiento previo justo antes de empezar a esquiar. Seguro que tú eres de los que baja del coche y a tomar lo antes posible el telesilla sin prestar unos minutos a estirar ciertas partes de tu cuerpo. Pues muy mal, tienes que dedicar, al menos, unos 8-10 minutos en preparar tus músculos para así poder reducir el riesgo de lesión y mejorar con creces tu rendimiento desde la primera bajada.
Date cuenta que la temperatura exterior suele ser baja, tus músculos están fríos, y más allí que probablemente estés a 0ºC o por debajo, y las articulaciones suelen estar mucho más rígidas. Por esto es fundamental seguir un calentamiento activo, dinámico y rápido, orientado a activar la musculatura específica del esquí: cuadríceps, glúteos, isquios, gemelos, core y zona lumbar. ¡Vamos a ello!
Para la activación del cuádriceps lo mejor es realizar una sentadillas cortas y rápidas, por ejemplo unas 15-20 repeticiones. Enlaza esto con un leve balanceo de piernas hacia delante y atrás con ayuda de tu bastón, así conseguirás activar los flexores, femorales y glúteos. Sigue con rotaciones amplias de cadera, unos pequeños saltos verticales para activar el tríceps sural, el tobillo y la parte interna del muslo. Por último, inclina tu tronco lateralmente de forma alterna para activar el core y la zona lumbar.
Por cada grupo muscular no dediques más de unos 10-15 segundos, ya que los estiramientos largos en frío no son nada recomendables antes de ponerte los esquís y empezar a disfrutar.
Si sigues nuestros consejos, tus primeras bajadas serán mucho más fluidas y seguras. ¡Nos lo agradecerás!