Tipos de micronutrientes básicos en función de tu actividad física
Como podrás imaginar, las necesidades de micronutrientes no son iguales en todas las personas. El nivel de actividad física influye bastante en su demanda.
Las personas que son más sedentarias o tienen una actividad más moderada tendrán que seguir una dieta equilibrada para así poder cubrir estos requerimientos básicos. Sin embargo, aquellas que sean deportistas o muy activas, tendrán que aumentar su ingesta.
El tipo de entrenamiento, la duración, la intensidad y el desgaste físico influyen de forma directa en qué vitaminas y minerales serán más relevantes para tu rendimiento deportivo y recuperación. Adaptar la ingesta de micronutrientes a tu disciplina deportiva te ayudará con creces a entrenar mejor, recuperarte antes y reducir así el riesgo de sufrir lesiones o fatiga crónica.
El running, el ciclismo o el triatlón implican un alto gasto energético y una pérdida bastante considerable de minerales por el sudor. Para ellos, existen varios micronutrientes que cobran especial importancia: el hierro para que no se produzcan bajadas de rendimiento ni mareos ante un esfuerzo prolongado, el magnesio para mejorar la función muscular y contribuir a una recuperación adecuada, las vitaminas del grupo B para una dosis extra de energía, y el sodio con el potasio para así mantener el equilibrio hídrico.
Si en tu caso realizas entrenamientos de fuerza, cross training o musculación, tu foco estará en la contracción muscular, la recuperación y la adaptación al esfuerzo. Para ti serán vitales el zinc para la síntesis proteica y un correcto funcionamiento hormonal, el magnesio para reducir la fatiga neuromuscular y la vitamina D para conseguir una mayor absorción de calcio.
Para los deportistas que practican deportes de equipo como el fútbol, baloncesto, pádel o tenis, lo mejor será prestar atención a la ingesta de hierro, calcio, vitamina D, potasio, magnesio, zinc y vitamina C. Toma nota de cada uno de ellos porque son verdaderamente importantes, sobre todo en temporadas de competición donde se produce un mayor estrés físico.
En disciplinas concretas como el fitness general, el entrenamiento funcional o el yoga, el objetivo será mejorar la movilidad, la fuerza global y el bienestar a nivel general. Para ello, ten en cuenta micronutrientes como el magnesio, las vitaminas del grupo B y la vitamina D. Con ellas podrás mantener tus niveles de energía estables durante todo el día y contribuir a una mejora de tu salud ósea y articular.