Ejemplos de alimentos ricos en cada uno de estos macronutrientes
Conocer la teoría está muy bien, pero lo verdaderamente importante es llevarlo a la práctica y convertirlo en un hábito más de nuestra dieta y nutrición. Identificar qué alimentos aportan cada macronutriente que necesito es vital para así poder construir platos mucho más elaborados y equilibrados sin necesidad de pasarnos todo el tiempo contando calorías.
Como te decíamos, los hidratos de carbono son la principal fuente de energía de nuestro organismo, especialmente durante la práctica de actividades físicas de intensidad moderada o alta. Hablamos de alimentos tan comunes en nuestro menú como los cereales, arroz, pasta, patatas, legumbres, frutas y verduras. En el caso de los hidratos complejos, presentes en los alimentos integrales, aportan más dosis de energía de una forma sostenida, lo que favorece así un mejor control de la glucosa.
En cuanto a las proteínas, ya sabes que son esenciales para la construcción y reparación de tus tejidos, así como el correcto funcionamiento del sistema inmunológico. Pueden ser tanto de origen animal como las carnes magras o los pescados, o encontrarse en fuentes vegetales como las legumbres, el tofu o los frutos secos. Si te pones a pensar en tus menús diarios, seguro que encuentras alimentos altos en proteínas. Y de no ser así, es el momento clave para cambiarlo e incluirlo desde ya.
Y, por último, las grasas que cumplen esas funciones estructurales y hormonales que tanta energía nos aportan. Hay que romper el mito de que hablar de grasas es hacer mención a aquellos alimentos poco saludables. ¡Nada qué ver! Hay alimentos ricos en grasas saludables que necesitamos en nuestra alimentación, entre ellos los más importantes son el aguacate, los pescados grasos, las semillas y el rico aceite de oliva.