3. Formigal-Panticosa (Huesca)
Con un total de 182 kilómetros esquiables, Formigal-Panticosa es la segunda estación más grande de España. Dispone de 147 pistas en total, repartidas para los diversos niveles de esquiadores, con 14 pistas verdes para los principiantes y 34 pistas azules. Para los esquiadores más expertos y de mayor nivel dispone de un total de 52 pistas rojas y 42 pistas negras. Además, tiene 5 itinerarios no balizados.
Además de las pistas y zonas de freeride, Formigal cuenta con un snow park, una zona de pistas con trineo y otra de raquetas de nieve. Entre las estaciones Panticosa y Formigal se encuentra un esquí-bus, haciendo que ambas queden unidas.
Dada su amplitud podrás esquiar cómodamente sin tener esa sensación de saturación, algo que es muy valorado por los esquiadores, sobre todo los fines de semana y durante los momentos más fuertes de la temporada.
Dispone de sectores muy diferenciados que te van a permitir adaptar tu jornada de esquí en función de tu nivel o las propias condiciones. Las zonas abiertas son ideales para poder disfrutar del esquí fluido, mientras que sus snowparks y áreas freeride atraen a todo aquel que busque una experiencia más técnica o creativa.
La restauración en pistas es otro de sus puntos fuertes. No solo está muy bien distribuida, sino que cuenta con todo tipo de terrazas y refugios donde parar sin interrumpir demasiado la jornada.
Y, no podemos olvidarnos de su après ski: Marchica. Un espacio único en el sur de Europa donde podrás vibrar con la música de los mejores artistas y DJ´s a pie de pistas al acabar tu jornada de esquí. Una experiencia increíble que te hará disfrutar, aún más, de esta estación. Si te gusta la fiesta y la música, sin duda en Formigal tienes la combinación perfecta: deporte por la mañana y conciertos al ponerse el sol.
Con todo esto no nos extraña que Formigal sea una de las estaciones más atractivas tanto para grupos como pequeñas escapadas a la montaña durante el fin de semana.