¿Cómo se determina el nivel de las pistas de esquí?
Todas las estaciones de esquí, ya sea en España como fuera de nuestro país, utilizan un código de colores internacional para diferenciar la dificultad de sus pistas. Una distinción en cuatro niveles: verde, azul, rojo y negro. Desde las ideales para principiantes hasta las más empinadas y con grandes desniveles para los deportistas más expertos y avanzados en cualquiera de estos deportes de invierno.
Sí, sabemos bien lo que te está rondando por tu cabeza, ¿cómo exactamente se establece que una pista de esquí sea fácil, moderada o difícil? Justo esa misma pregunta nos hicimos nosotros al iniciarnos en el esquí y el snow. Pues bien, debes saber que el nivel de dificultad de una pista de esquí se establece en función de una serie de factores. Elementos tan específicos como la pendiente media del recorrido, la anchura de la pista, las condiciones meteorológicas, el estado de la nieve, la longitud, la altura y el desnivel acumulado y los obstáculos existentes, ya sean naturales como artificiales, a lo largo de todo el recorrido.
Aunque los colores pueden variar ligeramente según el país o la estación, la lógica general es siempre la misma y nos sirve a todos los amantes de este deporte como referencia básica.
Siguiendo cada uno de estos criterios, las estaciones de esquí son las encargadas de ofrecer una señalización estandarizada que, sí o sí, debes conocer adecuadamente antes de practicar dichos deportes dentro de la estación. Una norma básica no escrita dentro del mundo del esquí y del snow.







