Una figura definida: ¿por qué la natación cambia tu cuerpo?
La natación puede ayudarte a lograr cada una de tus metas, con independencia de cuál sea tu objetivo. ¿Por qué? Muy claro, la natación cuenta con una ventaja enorme frente a otro tipo de actividades: trabajas con una resistencia constante, pero en entorno de bajo impacto.
Si en tu caso tu focus es perder peso, va a depender de la duración y el tipo de entrenamiento que realices. Sin embargo, te aseguramos que con la natación podrás adelgazar, ya que la presión que ejerce el agua sobre tu cuerpo durante el movimiento provoca una resistencia mucho mayor que la del aire. En consecuencia, gastarás más energía y, por lo tanto, quemarás más grasas. Fácil y sencillo.
Es más, te diremos que la natación es uno de los deportes con el que nuestro cuerpo consume más energía. Para que te hagas una idea, nadando una hora puedes llegar a quemar entre 400 y 900 calorías, en función claro está de la intensidad de la sesión de entrenamiento. Y esto no es todo, porque cuando finalices tu cuerpo seguirá quemando calorías durante horas más. Sabiendo esto no es de extrañar que la natación sea el deporte ideal para los que busquen perder peso o mantener un equilibrio corporal.
Al entrenar en el agua, las sesiones suelen ser mucho más completas en comparación a la práctica de otros deportes. Esto implica una mayor control corporal y coordinación, trabajo cardiovascular, fuerza y resistencia muscular, y respiración constante. Cuando nadas, cada una de las zonas de tu cuerpo entra en acción, Por lo tanto, la pérdida de peso será global, afinando por completo tu figura.










