8. Prueba con otros estilos de natación
Sabemos que el crol es tu estilo preferido, pero no te pongas límites y prueba con otros. No solo trabajarás otros músculos de tu cuerpo, sino que te ayudarán a convertirte en un nadador mucho más completo. Anímate con la espalda, braza y hasta estilo mariposa.
Cada estilo tiene sus propias características y te va a aportar beneficios totalmente diferentes. Con el crol vas a poder mejorar tu resistencia y velocidad. Es el estilo más rápido, por lo que te va a permitir desarrollar tu coordinación, tu resistencia cardiovascular y tu fuerza muscular de una manera más equilibrada.
Si en tu caso sufres de problemas de espalda o simplemente es una zona que te gustaría poder mejorar, no lo pienses y prueba suerte con el estilo espalda. No solo va a favorecer la apertura natural de tus hombros, sino que va a contribuir a compensar cada una de las posturas que tenemos frente al ordenador.
Para ti que tienes pensado nadar de forma muy esporádica y de manera más recreativa, sigue con tu braza habitual. Con ella vas a poder trabajar tanto tu coordinación como movilidad articular.
Y para los que busquen mejorar su potencia y controlar todo su cuerpo dentro del agua, lo ideal es que se pasen ya al estilo mariposa. Sí, es el más exigente de todos, pero te aseguramos que te dará grandes alegrías.