¿Qué es el suelo pélvico y por qué es clave en el deporte?
Empecemos por el principio, explorando juntos esta misteriosa parte de nuestro cuerpo ubicada entre el hueso púbico, el cóccix y las tuberosidades isquiáticas. El suelo pélvico, también conocido como perineo, podría definirse como la base de nuestro abdomen, la que sostiene nuestros órganos internos.
Como te decíamos, está formado por un conjunto de músculos y ligamentos situados justo en la base de la pelvis cuya función no es otra que sostener órganos como la vejiga, el recto o el útero, permitiendo flexibilidad en los conductos, especialmente durante el parto, que ayuda a controlar las ganas de orinar o defecar. Además de contribuir al control urinario y sexual. Entre tú y nosotros, gracias al perineo podemos contener un impulso fuerte o débil.
Estos músculos tienen una considerable capacidad de extensión, como se demuestra durante el parto vaginal. Y no, no solo las mujeres se ven afectadas: los hombres también tienen perineo. Sorprendido, ¿verdad? Sin embargo, el suyo solo lo atraviesan el ano y la uretra, mientras que las mujeres tienen tres aberturas en esta zona: la uretra, la vagina y el ano.
Por supuesto, esta musculatura trabaja junto al core para así estabilizar el cuerpo y mejorar la postura, por lo que influye directamente en tu rendimiento deportivo y en la prevención de lesiones. De ahí que fortalecer el periné no sea una simple cuestión de salud íntima, sino más bien de eficiencia y control corporal en cualquier tipo de actividad física.










