Después de este período fundacional, que dura aproximadamente dos meses, podrás abordar el trabajo específico.
El entrenamiento específico consiste en realizar ejercicios repetidos en una misma salida, conocido como entrenamiento a intervalos. El verdadero motor del progreso. Estos ejercicios consisten en alternar periodos de intensidad y recuperación variables.
Es fundamental un calentamiento adecuado antes de comenzar este tipo de entrenamiento. Se recomienda un mínimo de 30 minutos para garantizar la capacidad de soportar el esfuerzo. Uno de los mejores ejercicios para mejorar es el entrenamiento a intervalos, basado en el modelo de Giménez, que se realiza de la siguiente manera: 9 x (1 minuto a I5 + 4 minutos a I3).
Esto significa 1 minuto al 96 % de la frecuencia cardíaca máxima (FCmáx) seguido de 4 minutos al 85-90 % de la FCmáx, repetido 9 veces. No te preocupes, probablemente no podrás mantener este ritmo de inmediato. Es un esfuerzo muy difícil de dominar, pero ideal para progresar. Notarás que la velocidad es completamente irrelevante. Solo importa la frecuencia cardíaca. Y aun así, es un método "empírico", ya que solo con un potenciómetro se puede medir este esfuerzo de forma ideal.
Si solo haces 3 o 4 repeticiones las primeras veces, no hay problema. Es mejor reducir el número de repeticiones que apresurarse en las siguientes.
Al realizar el entrenamiento completo, incluyendo calentamiento y enfriamiento, la sesión durará aproximadamente 1 hora y 30 minutos. Puede parecer poco, pero trabajarás con mucha más eficacia que en una sesión de 3 horas en un club, y tu cuerpo se habrá recuperado por completo en 24 horas.
Durante las salidas ciclistas, se puede organizar una competición amistosa con un sprint en la señal de entrada de cada pueblo. Este es un ejercicio popular entre los ciclistas que buscan superar a sus amigos.
Por desgracia para los amantes de la bici como tú, no siempre disponemos de un total de 4 horas entre semana. La buena noticia es que se puede llegar a progresar únicamente con sesiones de unos 45-60 minutos si están muy bien enfocadas. Los entrenamientos tipo HIIT o con intervalos estructurados ofrecen grandes mejoras en muy poco tiempo. La clave aquí está en la calidad del estímulo, y no en la duración en sí. Dos sesiones semanales pueden llegar a marcar una gran diferencia en tu rendimiento. Recuerda que no solo basta con pedalear, también debes trabajar tu fuerza. ¿Tienes una bicicleta estática para entrenar? Puede ser una buena opción para aquellos días imposibles de salir al aire libre.
Como ves, progresar en bici de carretera no requiere de magia ni de ningún talento oculto. Es más bien estructura, constancia y conocimiento. Entrena siempre con intención, escucha en todo momento tu cuerpo, sé capaz de combinar intensidad y descanso, y lo mejor, cuida tu alimentación y trabaja siempre la fuerza.