Defensivos u ofensivos, ¿cómo son los golpes de pádel?
Lo primero que debes saber es que los golpes de pádel se clasifican en dos grandes grupos: defensivos y ofensivos.
Los golpes defensivos, como su propio nombre ya te está indicando, se utilizan cuando nos encontramos en una posición más complicada o cuando nuestros rivales están dominando la red. El objetivo principal de estos golpes es que seas capaz de mantener la pelota en juego, ganar tiempo y recuperar así posiciones favorables. Dentro de este grupo encontramos golpes como la salida de pared, el globo o algunos golpes de fondo.
Mientras tanto, los golpes ofensivos buscan generar presión sobre los rivales, aprender a dominar el punto y, en ciertas ocasiones, finalizarlos. Las voleas, las bandejas, las víboras y los remates son algunos de ellos. Toma nota rápido porque te aseguramos que no vas a parar de utilizarlos.
El pádel, al igual que todo en la vida, no es solo blanco o negro. Esto quiere decir que un mismo golpe puede tener una intención defensiva u ofensiva en función de la situación. Por ello, más que aprender a memorizar cada uno de estos golpes lo importante es aprender a utilizarlos.




















