¿Por qué solemos comer peor cuando estamos de vacaciones?
Vamos a ser realistas, las vacaciones alteran muchas de nuestras rutinas habituales Esto es así. Los cambios de horarios, los lugares donde acabamos comiendo, la actividad física y hasta nuestra calidad del sueño.
Es normal que todos queramos darnos algún que otro capricho de forma excepción, pero cuando hay muchos eventos gastronómicos de por medio es normal acumular excesos durante varias semanas seguidas. La falta de planificación y horarios fijos hace que se complique seguir nuestros hábitos de alimentación habituales.






