Diferencia entre ejercicio aeróbico y anaeróbico

Diferencia entre ejercicio aeróbico y anaeróbico

Hacer ejercicio físico es fundamental tanto para mantener al cuerpo activo como para mejorar un estilo de vida saludable con el que mejorar nuestro propio bienestar.

Al hablar de ejercicio físico estamos haciendo referencia a las dos grandes categorías que existen de este tipo de actividad: ejercicio aeróbico y ejercicio anaeróbico.

Todos aquellos que buscan una forma idónea de practicar deporte tienen claro que conocer las diferencias entre ambas categorías es la mejor manera de conocer cómo integrar cada una de ellas en el día a día o, incluso, cuáles son las características que las diferencian y que ayudan a elegir cuál de las dos es nuestra favorita.

Además, ni que decir tiene que cada una de ellas actúa de una forma distinta sobre el cuerpo y, por supuesto, los beneficios que aportan pueden parecer similares pero, sin embargo, son más diferentes de lo que pensamos.

¿Quieres saber en qué consiste el ejercicio aeróbico y anaeróbico, cómo aprender cuáles son las ventajas de cada uno y qué características son las que se encargan de hacerlos diferentes?


Te ayudamos a entender qué son cada una de estas categorías, así como los beneficios que existen detrás de estas prácticas tan populares entre los apasionados del deporte.

Ejercicio aeróbico

¿Qué es el ejercicio aeróbico?

Seguramente que en más de una ocasión hayas escuchado la palabra cardio. Pues bien, comúnmente nos referimos al ejercicio aeróbico con el nombre de cardio.

El motivo principal por el que el aeróbico recibe este común nombre es por los principales factores que actúan en él. Este tipo de actividad implica un ejercicio dinámico, continuo y sostenido, como correr, nadar, saltar a la comba o montar en bicicleta. Mientras practicamos este tipo de actividades nuestro organismo utiliza oxígeno para quemar grasa y carbohidratos, produciendo energía.

Normalmente, los entrenamientos focalizados en zonas aeróbicas movilizan grandes cadenas musculares de forma cíclica y rítmica durante un período de tiempo. Practicar ejercicio aeróbico de forma regular permite mejorar nuestra resistencia y salud cardiovascular, así como activar el sistema inmunológico y fortalecerlo.

Más allá de mejorar nuestra capacidad pulmonar, el ejercicio aeróbico también nos ayuda a estimular y mejorar nuestro estado de ánimo, reduciendo los niveles de estrés y ansiedad. Los expertos recomiendan evitar la sobrecarga de trabajo para no sufrir molestias musculares o articulares y vigilar el ritmo cardiaco, especialmente en el caso de aquellas personas que padezcan algún tipo de enfermedad o patología.

En definitiva, practicar ejercicio aeróbico de forma regular permite mejorar nuestra resistencia y salud cardiovascular, así como activar el sistema inmunológico y fortalecerlo. Esa es una de las principales razones por las que esta categoría de ejercicio físico es necesaria en cualquier rutina deportiva.

Beneficios de practicar ejercicio aeróbico

A pesar de que para poder describir esta actividad ya se han mencionado varias ventajas de practicarlo, conocer más a fondo todas las virtudes de este ejercicio nos ayudará a entender por qué no podemos prescindir de esta actividad tan favorable. Te contamos todas las características que han llevado al ejercicio aeróbico a ser un imprescindible en cualquier tabla deportiva completa.

  • Incluir cardio en la rutina deportiva ayudará a mejorar tanto la salud mental como la salud física, ya que ofrece numerosas ventajas para favorecer el bienestar de ambas.
  • Al practicar ejercicio aeróbico, la salud del corazón mejora con creces y, además, el sistema cardiovascular se ve altamente favorecido. Gracias a este beneficio se reducen de forma notable las enfermedades cardiovasculares más comunes como, por ejemplo, problemas de hipertensión, trastornos cardiovasculares o, incluso, enfermedades relacionadas con algún accidente cerebrovascular.
  • Por norma general, estos ejercicios suelen ser bastante intensos y prolongados y, por lo tanto, su práctica frecuente es capaz de aumentar la resistencia a la hora de realizarlo sin tener fatiga.
  • Al aumentar la fatiga, también conseguimos mucha más energía con la que afrontar las actividades diarias.
  • Ayuda a controlar el peso quemando calorías y a mantener la figura en un estado individual de lo más saludable.
  • Además de ser capaz de mejorar de forma positiva el sistema cardiovascular, el ejercicio aeróbico también es idóneo para favorecer el sistema respiratorio incrementando, así, la capacidad pulmonar.
  • Se ocupa de mantener estables los niveles de oxígeno en sangre. Esto significa que es una actividad muy saludable para personas diabéticas.
  • Destaca por ayudar a reducir el colesterol “malo”, colesterol LDL, y a aumentar el colesterol “bueno”, colesterol HDL.
  • Cuando decíamos que el ejercicio aeróbico es capaz de influir de manera eficiente en la salud mental es gracias a su gran capacidad de disminuir el estrés. Estimula la liberación de endorfinas y mejora el estado de ánimo, lo que hará que se convierta en un gran aliado para combatir la ansiedad o el cansancio mental acumulado. 
  • Aun así,  no solamente disminuye el estrés. También destaca por mejorar la calidad del sueño.
Aunque el ejercicio aeróbico suele asociarse más bien con la mejora de la resistencia, como veis sus beneficios van mucho más allá. Actividades como caminar a buen ritmo, correr suave, nadar o montar en bicicleta pueden ayudarte a fortalecer tu corazón, mejorar tu circulación y conseguir mantener una presión arterial saludable. En definitiva, poder mejorar con creces tu salud cardiovascular. 

Además, gracias a la práctica de este tipo de ejercicios podrás tener un mayor control del peso corporal, ya que favorece el gasto calórico sostenido y la utilización de grasas como fuente de energía. Quiere decir que si lo practicas de forma regular, te ayudará a crear un balance energético más favorable sin necesidad de generar un estrés excesivo en tu organismo.

Tipos de ejercicios aeróbicos que puedes realizar

Ya te hemos ido dando alguna pista del tipo de ejercicios que puedes realizar, pero ahora es el momento de profundizar en ellos. Si por algo nos encanta este tipo de sesiones es porque son muy versátiles y se pueden adaptar a prácticamente cualquier tipo de nivel de condición física. Hay muchas formas de poder incorporarlos a tu rutina, tanto si quieres entrenar en el interior como al aire libre. ¡Tú decides!

Una de tus primeras opciones más accesibles que te proponemos es caminar a buen ritmo. Es perfecto para ti si acabas de decidir iniciarte en la actividad física o buscas un ejercicio de bajo impacto. Al aumentar progresivamente la velocidad o la duración podrás mejorar tu capacidad aeróbica sin necesidad de sobrecargar tus articulaciones.

Si quieres algo con algo más de intensidad, mejor pasarte al team del running y así podrás trabajar tu resistencia cardiovascular de una forma muy eficaz. Y lo mejor, podrás decidir practicarlo en el exterior o en la cinta de tu gimnasio.

Y para ti, que estás buscando un ejercicio completo, lo ideal será la natación. Con este deporte podrás trabajar gran parte de la musculatura de tu cuerpo y reducir así el impacto articular.

Si eres un auténtico fan de las clases dirigidas, elige actividades como el aeróbic, baile, spinning o entrenamientos cardiovasculares en el gym. Con cualquiera de ellas podrás conseguir todos y cada uno de los beneficios que te explicamos hace tan solo unos minutos.

¿Qué es el ejercicio anaeróbico?

Cuando hacemos referencia al ejercicio anaeróbico estamos hablando de una actividad la cual requiere un esfuerzo mucho más intenso, pero durante un periodo de tiempo más breve.

Algunos ejemplos claros con los que saber qué es el ejercicio anaeróbico son los entrenamientos de alta intensidad, también conocidos como HIIT, los circuitos con fuerza con mancuernas o los sprints Todos ellos son buenos ejemplos de ejercicios que implican un trabajo anaeróbico.

Este tipo de prácticas resultan ideales para desarrollar nuestra fuerza y potencia muscular. Además, el anaeróbico también nos ayuda a fortalecer la estructura ósea, quemar grasa y ganar masa muscular y elasticidad.

ejercicio anaerobico

Beneficios de practicar ejercicio anaeróbico

Seguramente que una vez que conoces bien la definición de ejercicio anaeróbico, identificar cuáles son los beneficios de practicarlo no te llevará mucho tiempo.

Sin embargo, no queremos perder la oportunidad de mencionarlos para que puedas tener mucho más claro la importancia de que este tipo de actividades formen parte de tu vida deportiva.

  • Uno de los beneficios más destacados de practicar ejercicio anaeróbico es, sin duda alguna, la gran capacidad que tiene esta actividad de favorecer y aumentar la fuerza muscular. Al generar un estímulo intenso sobre tu músculo, estarás favoreciendo su adaptación y crecimiento, algo fundamental para mejorar la funcionalidad del cuerpo y prevenir así la pérdida de masa muscular tan común con el paso de la edad. 
  • Además de incrementar la fuerza de los músculos, esta práctica también ayuda a tener mucha más energía a la hora de realizar las diferentes tareas y actividades a las que nos enfrentamos día a día.
  • No solamente destaca por favorecer la potencia muscular, también se encarga de aumentar, con creces, la masa muscular.
  • Los ejercicios de fuerza son una forma idónea de fortalecer y aumentar la densidad de los huesos y, por lo tanto, de disminuir enfermedades óseas, ayudando a fortalecer tus huesos y reduciendo así el riesgo de padecer osteoporosis. 
  • Las actividades de esta categoría también tienen como beneficio la mejora del metabolismo. Esto significa que, aunque el gasto calórico durante tu sesión de entrenamiento pueda ser menor que en una rutina de entrenamiento aeróbico largo, el cuerpo va a seguir consumiendo más energía durante las horas posteriores.
  • Mejora la potencia, la velocidad y la capacidad de realizar esfuerzos intensos, aspecto clave para la práctica deportiva y también a la hora de realizar actividades cotidianas que requieran fuerza o rapidez.
  • Participar en la reducción de la grasa muscular también es una de las ventajas más populares del  ejercicio anaeróbico.

Tipos de ejercicios anaeróbicos que puedes realizar

Ojo que cuando hablamos de ejercicios anaeróbicos no solo nos referimos al levantamiento de pesas tradicional. Existen múltiples formas de poder entrenar tu cuerpo de una forma intensa y desde la fuerza y la potencia.

Sentadillas, press, peso muerto o dominadas son ejercicios que podrás incluir en tus rutinas de entrenamiento de fuerza con pesas. Con ellos podrás generar un alto estímulo muscular.

Si no tienes pesas a tu alrededor y quieres hacer una buena sesión de entrenamiento anaeróbico, no te preocupes porque puedes conseguirlo practicando ejercicios con tu propio peso corporal. ¿Cómo? Muy sencillo, realizando flexiones, saltos, burpees o sprints.

Y en cuanto a los colectivos, te diremos que los deportes de explosividad como el fútbol, baloncesto o tenis incluyen numerosos esfuerzos anaeróbicos durante toda su práctica, aunque se mezclan también con fases aeróbicas.

Aeróbico vs anaeróbico, ¿qué ejercicio es mejor para mí?

Después de conocer con detalle los beneficios de cada uno de estos ejercicios seguro que te has preguntado internamente cuál es mejor para mí. Pues bien, te diremos que no hay una respuesta concreta, ya que va a depender en concreto de cuáles sean tus objetivos personales, tu nivel de condición física y tus propias preferencias.

Si tu idea es perder peso, el ejercicio aeróbico puede ayudarte a aumentar tu gasto calórico y mantener así un estilo de vida más activo. Nuestro consejo es que lo combines con ejercicios anaeróbicos también para mejorar tu metabolismo y preservar tu masa muscular.

Pero si lo que quieres es centrarte en ganar masa muscular y fuerza, el anaeróbico es la base fundamental de tu rutina. Pero también, no olvides incluir sesiones aeróbicas suaves para así mejorar tu recuperación y tu salud cardiovascular.

En el caso de que tu objetivo esté más centrado en mejorar la resistencia y el rendimiento en actividades de larga duración, no lo pienses más y comienza a incluir ejercicios aeróbicos. Sin excluir en tu semana algo de trabajo anaeróbico para mejorar la eficiencia y la capacidad de poder afrontar esos cambios de ritmo.

En general, lo ideal es poder realizar una combinación equilibrada de ambos ejercicios para así mejorar tu salud global. Con esta mezcla podrás aportar beneficios cardiovasculares, musculares, metabólicos y mentales. Tu cuerpo te lo agradecerá con creces.

¿Se pueden combinar el ejercicio aeróbico y anaeróbico en una misma rutina?

No es que se pueda combinar, sino que es lo que más te recomendamos. La gran mayoría de los programas de entrenamiento bien estructurados incluyen ambos tipos de rutinas para mejorar tu estímulo.

Algo muy común es alternar días de entrenamiento aeróbico con días de fuerza, o incluso incluir ambos en la misma sesión, siempre que se planifiquen correctamente. La clave aquí está en ajustar la intensidad y el volumen para así evitar el sobreentrenamiento.

Con esta combinación podrás mejorar tu rendimiento global, reducir el riesgo de sufrir lesiones y conseguir un entrenamiento más variado y sostenible en el largo plazo.

¿Cuánto ejercicio aeróbico y anaeróbico debería hacer a la semana?

Igual, no hay cifras exactas ni concretas, tan sólo debes escuchar a tu cuerpo y adaptarte a la disponibilidad de tiempo que tengas, nivel físico y el objetivo que te hayas marcado. Lo ideal, como te decíamos, es que puedas combinar varias sesiones de ejercicio aeróbico con dos o tres sesiones de entrenamiento de fuerza a la semana. Si eres capaz de seguir estas pautas, verás como muy pronto consigues beneficios óptimos para tu salud.

Incluso pequeñas cantidades de ejercicio, siempre que sean bien realizadas, pueden llegar a generar mejoras muy significativas.

Ahora que ya sabemos con exhaustividad en qué consiste cada una de estas prácticas deportivas, ya estamos listos para identificar la diferencia entre ejercicio aeróbico y anaeróbico y sus ejemplos.

Es importante destacar que nunca vamos a limitar nuestros entrenamientos a una zona aeróbica o anaeróbica. Siempre van a estar involucrados ambos a la vez. Sin embargo, sí que vamos a incidir más en uno en otro, en función del estímulo energético utilizado.

Como has podido leer, el tiempo y la intensidad son los dos factores que determinan la diferencia entre un tipo de entrenamiento y otro.
La elección de un tipo de ejercicio depende de los objetivos que se tengan, aunque en el ámbito de la salud es recomendable alternar y complementar ambos tipos de ejercicios.

Entender las diferencias entre ambos, conocer sus beneficios al detalle y saber cómo integrarlos según tus objetivos te permitirá entrenar de una forma mucho más inteligente y sostenible. Al final, el mejor ejercicio es aquel que se adapta 100% a ti y a tu tiempo.

Nuestra recomendación es trabajar con un entrenador personal o especialista en actividad física para determinar el nivel adecuado de intensidad al que debes entrenar.

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