Pala de pádel “anti-epicondilitis”: ¿Conoces sus características?
La pala, como ya puedes imaginarte, influye bastante en qué aparezcan o no estos síntomas en el jugador. Cada impacto genera vibraciones que, a su vez, viajan desde la pala hasta el brazo. Si la pala no es capaz de poder absorber correctamente estas vibraciones, la carga sobre el codo va a aumentar partido tras partido. Por eso, es vital elegir correctamente una pala, ya que puede marcar una gran diferencia tanto para prevenir estas molestias como para ayudarte a que sigas jugando sin ningún tipo de dolor.
No existe un instrumento de juego especialmente diseñado para esta lesión, sino que el conjunto de características y prestaciones de ciertos modelos pueden ayudarte a prevenir o aliviar la dolencia. Llegado el momento de la elección, recuerda estos tres aspectos:
-Peso. Escoger una pala con un peso demasiado bajo puede hacer que no absorba las suficientes vibraciones y, por tanto, empecemos a tener problemas en el codo. Del mismo modo, elegir una pala demasiado pesada hará que no la podamos mover con facilidad o, lo que es lo mismo, que realicemos los golpes con una técnica incorrecta. Muchos jugadores amateurs utilizan palas pensadas para perfiles más profesionales. Pero más peso no siempre significa jugar mucho mejor. Si en tu caso tienes molestias en el codo, te va a interesar escoger una pala mucho más manejable y equilibrada, que pueda reducir la carga sobre tus articulaciones y antebrazo. Las palas alrededor de los 345-365 gramos son la mejor opción por la comodidad que te van a ofrecer.
-Forma. Si eres principiante te recomendamos elegir una pala con forma redonda. Esto significa más control y mucho menos impacto. Las palas con forma de diamante tienden a tener el balance alto y, por lo tanto, necesitarás un poco más de técnica y esfuerzo físico para manejar la pala. En cambio, las palas redondas suelen ser más recomendables para prevenir epicondilitis porque tienen un punto dulce más amplio, ofrecen un mayor control, generan golpes más limpios y requieren de un menor esfuerzo técnico. En resumen, cuando menos impacto descentrado recibas, menos va a acabar sufriendo tu brazo.
-Dureza. Es aconsejable utilizar una pala de goma blanda, que absorba mejor las vibraciones y evite posibles afecciones en tus brazos. Esto es clave. Está comprobado que las palas con goma más blanda o EVA soft ofrecen mayor confort, menor agresividad sobre el codo y te permitirán tener unas sensaciones mucho más suaves en el golpe.
Las tecnologías EVA soft o espumas más flexibles funcionan realmente bien para jugadores que ya parten de este tipo de molestias.
-Balance bajo. Esto nos indica el reparto del peso de la pala. Que sepas que cuando el peso está más cerca de la mano (balance bajo), la pala resulta mucho más manejable y exige un menor esfuerzo al brazo. Esto va a ayudarte mucho a poder prevenir este tipo de lesiones.
-Materiales más flexibles. Las caras de fibra de vidrio suelen ser bastante más cómodas que las de carbono rígido. El motivo es que absorben mejor el impacto y transmiten menos vibraciones en sí. Recuerda que una pala que sea demasiado dura te va poder castigar, y mucho, tu brazo.