¿Qué es un pump track?
Un pump track no es otra cosa que un circuito cerrado formado por curvas peraltadas, pequeños desniveles y ondulaciones diseñadas para que los usuarios puedan avanzar aprovechando el movimiento de su cuerpo, en lugar de estar dependiendo únicamente del pedaleo o del impulso.
El nombre, como bien ves, procede del término inglés “pump”, que hace referencia al movimiento de “bombear” o comprimir y expandir tu cuerpo para generar velocidad.
En este espacio cada cambio rasante se convierte en toda una oportunidad para impulsar tu bicicleta, surf skate o scooter. Al flexionar brazos y piernas cuando llegamos a una bajada y extenderlas al salir de ella, vamos a conseguir aprovechar esa inercia del circuito para poder seguir avanzando de una forma más continua.
Los primeros pump tracks surgieron como zonas de entrenamiento para los amantes del BMX y las mountain bike. Sin embargo, gracias a su enorme versatilidad muchos de nosotros lo utilizamos con independencia de la edad y del nivel.
Estos espacios se tienden a construir sobre tierra compactada, hormigón o asfalto. Estos últimos son especialmente populares porque requieren de menos mantenimiento, ofreciendo una superficie muy uniforme, lo que permite a su vez utilizar distintos tipos de vehículos deportivos durante todo el año.







