El material imprescindible que necesitas para empezar con buen pie
Nosotros y tú lo sabemos. Si estás aquí es porque tienes claro que, sí o sí, quieres probar suerte con esto del trail running, ¿verdad? Pues bien por experiencia te diremos que una de las cuestiones más importantes es no caer en la trampa de utilizar el mismo material que empleamos para correr por asfalto. Es un grandísimo error y te puede salir bastante caro.
Pronto te darás cuenta que la montaña presenta unas condiciones muy diferentes y contar con el equipamiento adecuado va a marcar tu diferencia tanto en el rendimiento como para tu propia seguridad.
Lo primero de todo es comprarte unas zapatillas de trail running. Ni se te ocurra usar tus clásicas zapatillas de correr de asfalto. Por mucho que te resulten super cómodas sobre superficies asfaltadas, no están diseñadas para ofrecerte el agarre y la protección que exige la montaña. Fíjate en las zapas de trail, incorporan suelas con tacos que mejoran la tracción sobre tierra, piedras, barro o grava, ofreciendo una mayor estabilidad en terrenos irregulares. Incluso cuentan con refuerzos para proteger más tu pie frente a los posibles impactos.
Otro elemento imprescindible para poder iniciarte en el trail running es el chaleco de hidratación. Sí, ya sabemos que cuando salimos de ruta de running no vamos cargados con ningún tipo de hidratación. Haces tus cuentas de la duración de la carrera y pautas beber agua justo antes o después de la sesión de entrenamiento. Pero aquí es totalmente diferente. Una subida técnica, una parada para orientarte o un terreno más complicado de lo previsto puede ocasionar que tu salida se alargue más de lo que tenías en tu mente. Contar con un chaleco de hidratación es fundamental para que en ningún momento te deshidrates. Además de transportar agua de una forma cómoda para ti, también vas a poder guardar otro tipo de alimentos como barritas energéticas, geles o cualquier otra cosa que necesites llevar encima. En la montaña es preferible regresar con algo de agua que quedarte sin ellas. Creemos que sabemos de lo que hablamos.
¿Y la ropa técnica? Muy sencillo, hay que vestirse por capas, desde camisetas técnicas hasta pantalones específicos de montaña, y adaptarse así a la facilidad de los cambios de temperatura. El tiempo en la montaña puede cambiar de forma radial en un abrir y cerrar de ojos. Lo que ahora está despejado puede convertirse en lluvia, viento o niebla. No solo tendrás que revisar el parte meteorológico antes del inicio de tu ruta, sino ser previsor por lo que pueda suceder. Esto significa que, siempre siempre, tienes que llevar contigo una chaqueta impermeable. Hablamos de 200 gramos más en tu mochila que pueden salvar tu ruta por la montaña.
Ya tenemos zapatillas, estamos preparados para no deshidratarnos y contamos con la ropa adecuada para no pasar frío ni calor. Ahora solo nos queda una cosa más, el accesorio deportivo que no puede faltar en tu muñeca, un reloj GPS. Como futuro corredor de montaña te diremos que es clave planificar tu ruta antes de salir. No hay opción a no descargar el itinerario. Siempre debe ir contigo en tu reloj para reducir el riesgo de perderte, en especial si todavía no estás familiarizado con las rutas, los senderos o los múltiples cruces a los que te vas a tener que enfrentar. A esto se suma, como no podía ser de otra manera, el teléfono móvil. No solo es una herramienta de orientación más, sino que es un imprescindible por si tuvieras que contactar con servicios de emergencia o avisar a algún familiar si surge cualquier imprevisto. En especial si tu idea es salir solo a correr por la montaña.